Zona de prensa

Logo Comer Entre Asturianos

Cancelar



Casa Mingo

     

Hay documentos que acreditan que Don Domingo García, de Siones, ferroviario y ex del Casino de Mieres, fundó este establecimiento en 1888, cuando la zona era realmente “las afueras” de Madrid.

El Cabrales, el pollo asado y la sidra fueron sus cimientos y la base de la popularidad de Mingo entre pandillas y grupos de todo tipo. Pero los conocedores saben que hay más, que los callos en su temporada o la fabada son también un reclamo para conocedores.

Informal, bullanguero, terracero, Mingo sigue siendo un referente ineludible para darse un respiro con aires asturianos en los veranos madrileños. Y un homenaje invernal también.No olvidar que es lagar; se fabrican su propia sidra con manzanas de Villaviciosa…


  • Sidra
    Preparan y embotellan su propia sidra natural.
  • El Orgullo de la casa
    Pollo Asado, chorizo a la sidra, empanada y quesos asturianos.
  • Salones Privados
    No dispone de salones privados. Local habilitado para
    fumadores.
  • Capacidad
    200 comensales aprox.
  • Clientela
    Grupos de amigos, extranjeros, gente joven…
  • Equipo
    En 1888, Casa Mingo abrió sus puertas. Lo que fue un antiguo
    almacén de material cuando se iniciaban las infraestructuras
    ferroviarias de la estación del Norte o de Príncipe Pío, pasó a ser
    un llagar o fábrica de sidra, que instalaron los primeros
    asturianos que trabajaron en el tren, y que recibían directamente de su tierra los productos naturales. Una tradición que mantiene su actual propietario, cuarta generación del fundador.

   

Categoría: Restaurante - Sidrería
Dirección: Paseo de la Florida, 3. 28008 Madrid.
Horario: 11:00 – 00:00 h.
Tlfn. Reservas: 91 547 79 18
Web: www.casamingo.es
E-mail: casamingo@casamingo.com
Metro: Príncipe Pío
Zona: Moncloa - Aravaca
Precio Medio: 20 €
Tipo de cocina: Tradicional

Una gran pega: los camareros no saben echar la sidra, por lo que puedes ver a los clientes echándosela directa de la botella. A mí, como asturiana, eso me pone los pelos de punta. Un gran punto negativo de este local.
Cristina